martes, 13 de mayo de 2008

Mis Montañas de Joaquín V. González

MIS MONTAÑAS
DE JOAQUIN V GONZALEZ

Aunque de narración autobiográfica, este libro no es exactamente una autobiografía, ya que participa de distintos géneros dentro de lo narrativo, y si bien ciertos capítulos pueden ser de “memorias”, también los hay de Tradiciones, de enfoques históricos, de folklore, de cuadros costumbristas... El hecho de que todo esté referido en primera persona (lo que el autor vivió, reconstruyó o le contaron), le confiere a la obra un interés especial, un carácter más íntimo que de algún modo acerca el acontecer narrado al lector.

El libro describe La Rioja, especialmente los lugares más ligados a la vida del autor, como Chilecito, Nonogasta, Huaco y la capital. Ubica en estos espacios a personajes contemporáneos a él y personajes del pasado. Pinta al pueblo con sus costumbres y tradiciones, muchas de las cuales permanecen intactos hasta el día de hoy.

Podríamos distinguir tres planos en el contenido:

-Lo informativo con respaldo documental (“El Pucará”, “La Misión de San Francisco”)

-Lo visto y oído (“El indio Panta”, “El Niño Alcalde”, etc.)

-Lo personalmente vivido (“La vuelta al hogar”, “La escuela”, etc.)

El estilo es a vez ameno, y lleno de figuras literarias, especialmente imágenes sensoriales de gran belleza.

Estructura: Son 21 capítulos que van conformando un cuadro de vida y costumbres riojanas bastante completo. Los hay bellísimos como “El indio Panta” y “La Vidalita montañesa”, teñidos de gran emotividad que logran transmitir el sentimiento profundo que a Joaquín V González le inspiraba su suelo natal.

Muchas veces se ha señalado como propio de la escritura de finales del s. XIX la gran demora en las descripciones, las perífrasis que alargaban el texto como si el lector tuviera todo el tiempo del mundo para dedicarse a la lectura (Actualmente, en nuestro país especialmente a partir de Borges, la literatura se vuelve más concreta, concisa, economiza palabras, elude rodeos innecesarios). Desde luego en JVG hay descripciones que dilatan la narración, pero de una belleza tan singular que casi son un objeto en sí mismo. Aunque también –y esto es importante señalar– hay muestras magistrales de síntesis históricas como en el célebre capítulo II “El Pucará”, donde lo estrictamente histórico se limita a dos páginas y el resto prepara al lector con una progresiva carga emocional in crescendo hasta el instante del encuentro entre las fuerzas de los indios y los españoles: con las estampas pintadas a partir de las ruinas, los planos de la montaña, la misión del indio centinela... y el final –real y metafórico a la vez– en que la piedra y los hombre se derrumban; con esos elementos basta para dar la impresión histórica que González quiere transmitir: es un ejemplo de magistral síntesis.

Mis Montañas brilla con especiales destellos en el firmamento de nuestras letras riojanas.

Marcela Mercado Luna

Para más información sobre Joaquín V. González, ver:

http://www.bmm.org.ar/escritores/jv_gonzalez.html


3 comentarios:

Alekk dijo...

Muy buena la página. Muchos datos interesantes. Ayudan y propician el aprendizaje de los más jóvenes y son un camino a seguir para los no tanto. ¡Felicitaciones!

Gabriel Miranday dijo...

excelente tu analisis, magistral como la obra del autor.

Osvaldo dijo...

Para los que nos gusta leer esta bueno tener la chance de disfrutar con cuestiones diversas y sobre todo aquellas vinculadas a la cultura. Por eso disfruto de leer sobre todo poemas. Si logro obtener con Outlet LAN la chance de viajar a otro país me gustaría poder conocer los poetas de dicho lugar.