martes, 13 de mayo de 2008

ELOGIO DE UNA PASIÓN por Isabel Mércol

ELOGIO DE UNA PASIÓN: ROSA BAZÁN DE CÁMARA

La pasión se define como sentimiento de gran intensidad y breve duración, caracterizado por la alteración del ánimo, hasta el punto de que puede anular la inteligencia y la voluntad. Llamada inexorable desde la profundidad del alma, la pasión tiene una fácil identificación con el tiempo de la primavera, y también el descrédito de suponer que las acciones que engendra con carentes de sabiduría. Lo que es anhelo desordenado y confuso puede, sin embargo, tomar una dirección, refinarse, y terminar por definir el sentido último de toda una vida.
Rosa Bazán de Cámara fue una mujer apasionada que fue seducida por el poder de las palabras, que no descubrió sino que padeció algunos de los males de una sociedad exclusivamente regida por hombres y que decidió transfigurar los destinos crueles, los dolores mudos en gloriosa urdimbre, en doradas hebras de ilusión y de luz.
Ramona Rosa Serafina Bazán nació en 19 de setiembre de 1881 en la ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja. Hija primogénita de Vicente Antonio Bazán y Bustos y de Luvina Sánchez Bustos, ambos vecinos de Tama ( Dpto. Angel Vicente Peñaloza). Fue sobrina del ilustre obispo Abel Bazán Bustos, en cuya Biblioteca encontró las lecturas de los clásicos que nutrieron sus intereses y conocimientos.
A muy temprana edad debió partir sola con su madre hacia los Llanos. Ese viaje, con sus noches de cabalgata en mula, sin hombres y sin defensas frente a la naturaleza hostil, quedaría grabada en su mente para siempre. En aquellas grandes extensiones, vive por primera vez la extrema soledad, y la tristeza de las cumbres que la rodean le hacen exclamar que “ la pampa es sincera y leal, mientras que la montaña tiene su base en la sombra, ofrece siempre sorpresas,, está siempre alerta y vigilante, es inquieta, ambiciosa, llena de asaltos, de enseñanzas , de ensueños y de quebrantos” (Discurso Autobiográfico en “Sueños y verdades” )
La familia Bazán, considerablemente aumentada ( Rosa tuvo 12 hermanos ) se trasladó a Córdoba. En esa ciudad, termina sus estudios primarios en el Colegio de las Hnas Esclavas del Corazón de Jesús y posiblemente los secundarios. Otros miembros destacados de su familia fueron Julio ( 1898-1971), médico, especialista en Clínica Obstétrica y Ginecológica, quien escribió más de 280 estudios en revistas científicas de la Argentina del extranjero; Amelia ( 1899-1976), esposa del Rector de la UBA Dr. Josaé Arce, mujer de exquisita belleza que participó en la organización y conducción del Museo Roca y Florencio Bazán ( 1980- 1970 ), también médico e investigador, especializado en Pediatría.
A los 17 años se casa con el Ingeniero Galo Cámara y Lozada. De ese matrimonio nacerán 4 hijos: Gabriela, Yolanda ( fallecida a temprana edad ) Ernesto y Rosa.
Sin embargo, el matrimonio terminó en separación, y Rosa, decidida a seguir una carrera independiente como mujer culta y de libre pensamiento, se traslada a la Capital Federal. Allí concreta su vocación docente en los Colegios Nacionales “ Bernardino Rivadavia”, “ Domingo Faustino Sarmiento” y “ Julio A. Roca” y en Liceo Nacional de Señoritas Nº 1.
Funda el Curso de Perfeccionamiento Artístico Literario para la mujer argentina el 11 de octubre de 1919, en el mismo año en el que Elvira Rawson reúne a Adelina Di Carlo y a Alfonsina Storni, entre otras, en la Asociación Pro Derechos de la Mujer.Fue Presidenta de la Asociación Pro Sufragio Femenino y vice presidenta de la Institución Pro Derechos de la Mujer.
Diversos temas le preocupan al punto de profundizar conceptualmente sobre ellos , primero a través de conferencias y luego en los distintos textos que publica.
En la Facultad de Filosofía y Letras diserta sobre “El mundo homérico y otros elementos en la obra de Esquilo ( 1919 ). Un año después, la Grecia clásica la sigue subyugando y habla en el Instituto Popular de Conferencias del Diario La Prensa sobre “El Patrimonio dramático de la epopeya helénica”. Cuando generaliza los estudios clásicos desarrollados en “ Importancia del estudio de la literatura griega”, la línea trazada es clara: no es la secuencia de los hechos heroicos el centro de su interés. Es la interpretación de los motivos de cada personaje, de sus sentimientos, de sus vacilaciones lo que tratará de explicar. “¿Qué era el hombre en ese mundo divino? Timidez y audacia; audacia titánica del prisionero , que es más débil que la cárcel y más fuerte que el hierro de sus rejas, que dobla y vence. Eso es el hombre frente a los dioses del Olimpo: debilidad y fuerzas, maravilloso conjunto, sombra, llama, gigante, gusano” (Conferencia sobre Literatura de la Grecia Clásica- 1919 )
El primer libro publicado se titula “ Prados de Oro “ ( 1919) y agrupa una serie de textos entre los se mezclan la pura vivencia espiritual con la descripción de ambientes regionales. Son cuadros breves, de delicada expresión, que contienen más preguntas que certezas sobre la vida, el amor, los sueños, la felicidad o la muerte.
En 1920 le sigue Collar de Momentos, subtitulado como Cuentos- Escenas- Emociones y Reflexiones. En este nuevo libro, nuevas perspectivas permiten ver una madurez expresiva que trabaja temas de la tradición literaria con historias autóctonas.
Sin embargo, la gran obra clásica de Cervantes ocupará los siguientes años de investigación de la escritora. Desarrolla una serie de conferencias en ámbitos universitarios y culturales, que luego se reúnen en el volumen titulado El Alma del Quijote, publicado en 1924. Le interesa destacar cómo de la amargura del autor nace algo puro y delicado, triste y cómico, una ironía saturada de piedad y de amor, con un signo de verdad y de belleza que la distingue de todas las otras obras de la época.
Si bien su producción literaria continúa en varias direcciones, en colaboraciones recogidas por Diarios y Revistas ( publicó en las revistas “ Cervantes”, “La Raza Española”, “Caras y Caretas”, “ El Hogar” y en los diarios “ La Razón”, “ La Nación”,) sus fuentes se concentran en dos líneas: Por un lado, la historia nacional, con una investigación sobre la vida del general Bartolomé Mitre, otra sobre Manuel Belgrano y una emocionada revisión de la vida de Dolores Lavalle de Lavalle, en La hija del siglo. Estas investigaciones la llevaron a ser miembro de la Academia Americana de la Historia.
Y por otro, la soledad de la mujer, reflejada en tres novelas: Transplantada, Sombra y en la más conocida y difundida de ellas, El pozo de Balde ( 1934).
Esta última obra mereció un importante comentario en los Anales Médico –Psicológicos de París en octubre de 1936, ya que se denominó “ baldeísmo” a un trastorno particular de la personalidad, que no es un desdoblamiento real ni una manifestación de ambivalencia, sino una dualidad de comportamiento que oscila entre la extrema violencia y la necesidad de perdón, entre el deseo apasionado y el menosprecio. El pozo de balde es la única que ha sido reeditada, en La Rioja (1999), dentro de la Colección “ La Ciudad de los Naranjos” por la Biblioteca Mariano Moreno.
Rosa Bazán de Cámara falleció en Buenos Aires el 22 de agosto de 1872.

Isabel Mércol

Ver también: http://www.bmm.org.ar/escritores/rosa.html

Pozo de Balde de Rosa Bazán de Cámara


Basada en hechos y personajes reales, la historia –situada en Tama y estancias aledañas– narra las vicisitudes del amor entre Mabel y Luciano, dos vértices principales de un “cuadrángulo” amoroso –más proyectado por la imaginación y alimentado por la maledicencia que real– que cubre de sombras la vida de un matrimonio que pudo haber sido feliz.
Como la novela total, más allá de sus protagonistas, el entramado de “Pozo de Balde” extiende su interés a otras líneas que –relacionadas con el hilo conductor– van trazando un panorama completo de la sociedad en la que tiene lugar el acontecer narrado.
A pesar de que el estilo de Rosa Bazán de Cámara, reconoce los moldes de la época en que escribió esta novela (1934), con una omnisciencia narrativa por momentos perturbadora, la trama casi folletinesca, en la que no faltan la hechicería ni los antagonistas, atrapará al lector, que querrá avanzar en las páginas hasta el desenlace, para averiguar qué pasa con estos dos seres tan encerrados en sí mismos, a quienes sus propios fantasmas impiden la felicidad.
La brevedad de los capítulos y la prosa sencilla de la autora se suman al siempre vigente cuadro de la naturaleza humana para dar como resultado una obra ágil, con sólido color local, que refleja el paisaje agreste de los llanos y retrata con fidelidad a sus pobladores rurales, con su habla, sus creencias y costumbres, pero también, su alma, miserias y virtudes.

MML
ás información sobre Rosa Bazán de Cámara en: http://www.bmm.org.ar/escritores/rosa.html

Crónicas riojanas y catamarqueñas de Salvador de la Colina


Crónicas riojanas y catamarqueñas
Este trabajo incluye episodios, retratos y anécdotas recogidos en las provincias de La Rioja y Catamarca: cuna de nacimiento e iniciación intelectual la primera, y escenario de buena parte de su batallar, la segunda.
“El sitio de La Rioja en 1862”, “La Muerte del Chacho” y “Anécdotas sobre Facundo” son páginas que como todas las que integran este libro ponen al descubierto el estilo ameno, coloquial y sencillo que lo caracterizaba.
La incansable labor desplegada por este riojano-catamarqueño, hombre de Buenos Aires y de todo el país, se deslizó serena, sin ataques ni maledicencias para nadie. Por eso, bien pudo decir en el ocaso de su vida: “Aun mis errores y mis faltas están purificadas por la santidad del propósito o no son imputables porque faltó voluntad del mal”

Ricardo Mercado Luna

Del solar riojano de Nicolás González Iramain


Del solar riojano es un libro de memorias. Su autor, Nicolás González Iramain narra en una prosa muy amena y ágil, sus años de infancia y juventud en la ciudad de La Rioja, registrando costumbres, personajes –la gran mayoría anónimos– que poblaron este suelo, y ciertos hechos históricos de gran significación como el terremoto de finales del siglo pasado, que es uno de los capítulos más desgarradores del libro.
El autor escribe el libro lejos de La Rioja y después de hacer, a modo de introducción, algunas reflexiones sobre el significado del suelo natal, narra el primer regreso a su ciudad junto a su hermano. Es éste un reencuentro con la casa paterna da marco a las evocaciones que irán conformando el contenido del libro: el modo de vivir de las familias riojanas, la actitud solidaria ante las necesidades del vecino, el respeto por los mayores, y una muy significativa mirada sobre el modo de ser riojano de fines del siglo XIX en el que se destaca el rechazo a la ostentación de riqueza y poder.
Especialmente interesante es la referencia a las actividades sociales de aquel tiempo: como por ejemplo los días de retreta en la “Plaza Vieja”, los circos que solían llegar a la ciudad, los bailes que se improvisaban en las escuelas después de los actos en fechas patrias, los juegos organizados en la plaza en ocasión de conmemorarse el 25 de mayo, las procesiones y las fiestas religiosas (San Nicolás, san Francisco, Virgen del Rosario).
También son ricas las vivencias plasmadas en la descripción de los viajes a la localidad de Aminga en vacaciones, donde el gozo de los niños contrasta con la amargura del regreso a la capital y a la escuela, cuya referencia impacta por el trato distante y frío de los docentes, los castigos severos, las humillaciones soportadas.
Los últimos capítulos del libro son los más intimistas y –quizá los más tristes también– porque el autor recapitula lo ocurrido a partir de la muerte de su madre, cuya ausencia llena de dolor a la familia, situación a la que se suma poco tiempo después, el terremoto de 1894, que es relatado con lujo de detalles por González Iramain, quien hábilmente mantiene la perspectiva de su mirada infantil sobre esa terrible vivencia que adquiere momentos de pieza literaria magistral.
Marcela Mercado Luna
Ver: http://www.bmm.org.ar/, íconos: Colección La Ciudad de los Naranjos

César Reyes de Julián Cáceres Feryre


CESAR REYES BIO-BIBLIOGRAFÍA COMENTADA.
Este Libro se divide en dos partes: la biografía y la bibliografía –ambas comentadas– de César Reyes, este libre pensador riojano de polifacética actuación pública.

En la primera parte el autor nos cuenta desde su nacimiento en la ciudad de La Rioja: Fue hijo del Coronel Marcelino Reyes oriundo de Buenos Aires pero muy compenetrado con las costumbres y tradiciones de nuestro pueblo y de Mercedes Vallejo, descendiente de una tradicional familia riojana. Estudió en nuestro Colegio Nacional cuando aún no se llamaba JoaquínV. González, y cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Córdoba. Si bien se graduó en 1912, Cáceres Freyre sostiene su hipótesis de que Reyes debió de haber contribuido en gran medida a la preparación del terreno para ese gran movimiento que fue la Reforma Universitaria en el año 1918. Después de graduarse, presenta su tesis doctoral. La sociedad argentina, análisis y crítica.


Referencia a Julián Cáceres Freyre
Dice el escritor Ricardo Mercado Luna: "Medio riojano por línea paterna, Julián Cáceres Freyre (nacido en Buenos Aires el 3 de Junio de 1.916) se hizo riojano del todo en las vacaciones de su niñez, cuando sus padres lo traían en tren hasta Aimogasta junto a sus hermanos y a un montón de valijas y baúles que luego toda la familia subía a lomo de mula para emprender viaje hacia “Aschá” estancia donde pasaban gran parte de los veranos."
Ver nota completa en: http://www.bmm.org.ar/libros/libro5.html


Mitre y El Chacho de Dardo de la Vega Diaz


Es un libro revisionista que ofrece a la historia oficial el desafío de transcribir los documentos históricos en los que apoya su narración reivindicativa de la figura de Ángel Vicente Peñaloza.
Además del valor de los documentos históricos, especialmente cartas –la mayoría de ellas dirigidas a Mitre por sus subalternos–, la obra es especialmente atractiva por el planteo que Dardo de la Vega Díaz realiza, al poner entre las cuerdas la vieja antinomia civilización /barbarie, diseñada por Sarmiento y transmitida a la posteridad como las dos caras de una misma moneda: la realidad argentina, con dos bandos bien definidos: los buenos (los civilizados) y los malos (los bárbaros). Este libro desenmascara a los actores de aquellas disputas y pone ante la vista del lector a los supuestos “civilizados”, mostrándose a sí mismos como los más miserables, mientras que los gestos de dignidad y grandeza vienen desde el bando de los “bárbaros”.
La figura del Chacho, general en jefe de las milicias del 3º cuerpo (que comprendía tropas de San Juan, Mendoza y La Rioja) se agranda a medida que el libro avanza. Es un líder nato, amado por su pueblo. La historia narrada cobra por momentos visos de epopeya heroica.
Se vislumbra el temor y el respeto que su valor infundía en sus enemigos, en aquellos que debían vérselas con él en el campo de batalla, pero también su hidalguía, evidenciada en el culto a la palabra empeñada, del que no podían presumir sus enemigos, como Paunero.
MML

Para mayores datos, sobre Dardo de la Vega Diaz, ver:
http://www.bmm.org.ar/escritores/dardo.html


El hombre que olvidó las estrellas de Angel María Vargas


El hombre que olvidó las estrellas
El único libro estrictamente literario que Vargas (además de los cuentos aparecidos en diferentes medios nacionales y provinciales) publicó en vida, corresponde a la colección de nueve relatos que el escritor reuniera bajo el título del primero de ellos: El hombre que olvidó las estrellas (1940). Con el correr de los años, vieron la luz diferentes ediciones de su obra. En 1986, aparece una selección de textos (seis poemas y seis cuentos, tres de los cuales pertenecían a la obra de 1940) en la colección Cacique Coronilla de la Dirección de Cultura de la Provincia de La Rioja a cargo, en aquel entonces, del escritor Héctor David Gatica.
En 1999, la Biblioteca Mariano Moreno edita en su Colección La Ciudad de los Naranjos, este volumen en el que se agregan, a los nueve textos originales, dos de aparición posterior a 1940.
Una voz poética que multiplica las voces de seres anónimos.
La mayoría de los relatos de Ángel María Vargas están ambientados en La Rioja pueblerina o rural, una Rioja habitada, las más de las veces, por personajes sencillos y pobres, usuarios –como hablantes– de un registro verbal no escolarizado, y protagonistas de hechos cotidianos que van desplegando en su devenir toda una galería de caracteres que revelan al gran conocedor del alma humana que les da vida en su mundo narrativo. Y, aunque estos personajes se mueven dentro de un escenario regional y costumbrista, los temas abordados y la profundidad de su tratamiento les otorgan dimensiones universales. Las relaciones humanas problemáticas –especialmente familiares–, la pobreza, la muerte, la angustia, la infancia, la valoración de la naturaleza... son motivos que componen la trama de estas historias expresadas en un discurso narrativo desbordante de lirismo y con una ductilidad admirable en el empleo del diálogo en diferentes registros léxicos, que transparentan la pluma de un sabio observador: sus personajes se nos muestran absolutamente verosímiles, no sólo en sus acciones sino también en el remedo del habla propia del pueblo y en el empleo de un vocabulario regional, en este caso salpicado de términos riojanos.
Datos y texto: Marcela Mercado Luna

Para mayores datos ver: http://www.bmm.org.ar/ íconos: Los Nuestros y Colección La Ciudad de los Naranjos